Alivio para mamá y confort para el bebé
La rutina de lactancia de los bebés en sus primeros seis meses de vida necesita de tiempo, amor y mucha paciencia. Durante esta etapa suelen alimentarse cada dos o tres horas y necesitan, además, del contacto físico directo para sentirse seguros. Muchas madres que amamantan o alimentan a sus pequeños con biberón, alegan sufrir de dolores de espalda o fatiga tras permanecer muchas horas en una misma posición, con la cabeza hacia abajo o con la espalda echada hacia adelante. La solución provisoria que encuentran es la de colocar cojines detrás de su espalda, cuello, debajo de sus codos o sobre sus piernas para aliviar el cansancio postural. Para todas ellas creamos TheraNana, comodidad para mámá y el bebé.
Cuenta con bolsillo lateral para colocar agua o tus pertenencias. Posee una funda hipoalergénica extraíble para su lavado que cuida tu piel y la del bebé. Su diseño adaptable, permite que cualquier persona que cuide del bebé pueda hacerlo de forma segura, alimentándolo en una postura recomendada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Favorece la alineación de la espalda del bebé y la apertura de sus vías respiratorias para que pueda efecturar una succión sin interrupciones y tenga una buena digestión. Además, un cojín de lactancia como TheraNana previene la rectificación cervical, condición médica que no tiene retorno y que puede acarrear molestias crónicas en la zona cervical
Disfruta plenamente este momento irrepetible
Vive esta única etapa junto a tu bebé sin que las molestias en la espalda la opaquen. TheraNana ayuda a fortalecer el vínculo con el lactante durante la primera etapa de su vida al mismo tiempo que cuida tu ergonomía . ¿Sabías que el contacto físico es fundamental para su desarrollo cognitivo y emocional? El hecho de estar piel con piel contigo le ayuda a dormir mejor pues eres su lugar seguro. Durante el amamantamiento se libera la hormona del amor (oxitocina), generando una explosión de sensaciones placenteras de felicidad y cariño entre el bebé y tú.










